El retorno de un viejo conocido…
El mes de mayo no es solo el anunciador de la salida de los temidos y amados abejones, sino el anunciador de las lluvias. Esa época, que todo tico espera con ansia para romperse la cabeza y estresarse al máximo cuando sale de su casa.
Estamos próximos a los meses más fuertes de la estación lluviosa y los paraguas hacen gala en las calles.
La Avenida Central significa todo un reto cuando se trata de caminar con paraguas por allí…
Los limonenses y guanacastecos, bueno en sí, todos los que radicamos en este hermoso pedacito de tierra, vivimos alarmados de las inundaciones en las casas. Algunos ya promocionan la sala flotante, una nueva forma de sacarle “el jugo” a esta situación.
Las municipalidades brillan por su ausencia; no arreglan caños, alcantarillas, calles y los drenajes son utopías que ellos mismos regalan a las comunidades.
Pero no todo es negativo en esta época del año; por ejemplo, muchos agricultores agradecen las lluvias para sus sembradíos y el ICE sonríe por el abastecimiento de sus represas para generar electricidad.
Además, los ticos debemos ver la parte positiva de las cosas… en realidad esas son las oportunidades que da la vida. Por ejemplo, por las noticias televisivas se puede apreciar que las lluvias nos dejan; una Venecia tica.
Los botes y las pangas son el medio de transporte ideal en esas situaciones.
Costa Rica es un país muy lluvioso y nosotros deberíamos enfocarnos en tratar de ver las oportunidades que nos deja este clima en vez de lamentarnos y esperar que nuestra casa se convierta en un acuario y que nuestro perro se lo lleve la corriente…
Mientras nuestras autoridades no trabajen por solucionar estos problemas con trabajo y empeño, nosotros seguiremos nadando en nuestras casas, en nuestras calles y sufriendo con nuestros paraguas.
Aunque lo mejor de las lluvias, es que anuncia que la época de “solidaridad” en Costa Rica ya comenzó…
Estamos próximos a los meses más fuertes de la estación lluviosa y los paraguas hacen gala en las calles.
La Avenida Central significa todo un reto cuando se trata de caminar con paraguas por allí…
Los limonenses y guanacastecos, bueno en sí, todos los que radicamos en este hermoso pedacito de tierra, vivimos alarmados de las inundaciones en las casas. Algunos ya promocionan la sala flotante, una nueva forma de sacarle “el jugo” a esta situación.
Las municipalidades brillan por su ausencia; no arreglan caños, alcantarillas, calles y los drenajes son utopías que ellos mismos regalan a las comunidades.
Pero no todo es negativo en esta época del año; por ejemplo, muchos agricultores agradecen las lluvias para sus sembradíos y el ICE sonríe por el abastecimiento de sus represas para generar electricidad.
Además, los ticos debemos ver la parte positiva de las cosas… en realidad esas son las oportunidades que da la vida. Por ejemplo, por las noticias televisivas se puede apreciar que las lluvias nos dejan; una Venecia tica.
Los botes y las pangas son el medio de transporte ideal en esas situaciones.
Costa Rica es un país muy lluvioso y nosotros deberíamos enfocarnos en tratar de ver las oportunidades que nos deja este clima en vez de lamentarnos y esperar que nuestra casa se convierta en un acuario y que nuestro perro se lo lleve la corriente…
Mientras nuestras autoridades no trabajen por solucionar estos problemas con trabajo y empeño, nosotros seguiremos nadando en nuestras casas, en nuestras calles y sufriendo con nuestros paraguas.
Aunque lo mejor de las lluvias, es que anuncia que la época de “solidaridad” en Costa Rica ya comenzó…
No hay comentarios:
Publicar un comentario