martes, 18 de agosto de 2009

Columna: Al Punto

El retorno de un viejo conocido…
El mes de mayo no es solo el anunciador de la salida de los temidos y amados abejones, sino el anunciador de las lluvias. Esa época, que todo tico espera con ansia para romperse la cabeza y estresarse al máximo cuando sale de su casa.
Estamos próximos a los meses más fuertes de la estación lluviosa y los paraguas hacen gala en las calles.
La Avenida Central significa todo un reto cuando se trata de caminar con paraguas por allí…
Los limonenses y guanacastecos, bueno en sí, todos los que radicamos en este hermoso pedacito de tierra, vivimos alarmados de las inundaciones en las casas. Algunos ya promocionan la sala flotante, una nueva forma de sacarle “el jugo” a esta situación.
Las municipalidades brillan por su ausencia; no arreglan caños, alcantarillas, calles y los drenajes son utopías que ellos mismos regalan a las comunidades.
Pero no todo es negativo en esta época del año; por ejemplo, muchos agricultores agradecen las lluvias para sus sembradíos y el ICE sonríe por el abastecimiento de sus represas para generar electricidad.
Además, los ticos debemos ver la parte positiva de las cosas… en realidad esas son las oportunidades que da la vida. Por ejemplo, por las noticias televisivas se puede apreciar que las lluvias nos dejan; una Venecia tica.
Los botes y las pangas son el medio de transporte ideal en esas situaciones.
Costa Rica es un país muy lluvioso y nosotros deberíamos enfocarnos en tratar de ver las oportunidades que nos deja este clima en vez de lamentarnos y esperar que nuestra casa se convierta en un acuario y que nuestro perro se lo lleve la corriente…
Mientras nuestras autoridades no trabajen por solucionar estos problemas con trabajo y empeño, nosotros seguiremos nadando en nuestras casas, en nuestras calles y sufriendo con nuestros paraguas.
Aunque lo mejor de las lluvias, es que anuncia que la época de “solidaridad” en Costa Rica ya comenzó…

Columna: Al Punto

¿Costa Rica y su “Presidenta”?

Estamos a poco más de siete meses para que los costarricenses podamos escoger de una forma hermosa y democrática a nuestro próximo gobernante, aunque la lucha comenzó desde el año pasado.
La sorpresa para estas elecciones es la candidatura de una mujer a la silla presidencial. ¿Será el resultado una sorpresa?
Laura Chinchilla, es la escogida por los liberacionistas para que el partido permanezca en el poder unos cuatro años más.
Hace sesenta años que la mujer tiene derecho al sufragio, que logra dar su punto de vista, que puede hacerse sentir, desde una perspectiva socio político.
Costa Rica se enfrenta a una nueva etapa democrática dónde sabremos cuánta madurez política ha obtenido en estos últimos años.
¿Por qué decimos esto? Bueno, el fenómeno de Laura Chinchilla -en el buen sentido de la palabra- ha atraído una gran cantidad de costarricenses, hombres y mujeres indistintamente.
¿Estaremos los ticos estamos preparados para una Presidenta? ¿O será que los costarricenses buscamos simplemente no ser machistas?
Es decir, que los costarricenses votemos por no quedar como machistas y que las mujeres voten por sentirse respaldadas por Laura Chinchilla.
En pocas palabras que sea un factor sociológico el que determine la victoria de la primera mujer a la Presidencia de la República.
Nuestro temor surge no es porque no seamos simpatizantes de la candidata del Partido Liberación Nacional. Nuestro temor es que los costarricenses desperdicien la oportunidad de valorar la capacidad de una mujer para ocupar el cargo presidencial de nuestro país.
Y lamentablemente no solo podría ser el factor sociológico el que le dé la victoria a Laura Chinchilla… tenemos otro tropezón: los ticos solo votamos por un partido político y no por candidatos.
Ese vicio siempre determina nuestra historia política; lo vemos en nuestra Asamblea Legislativa casi a diario.Por ello, esperamos que nuestro temor sea solo pasajero y que los ticos decidamos a nuestro próximo presidente o presidenta, por sus virtudes…

Columna: Al Punto

La cruda realidad de Limón

Para nadie es un secreto la ola de violencia que vive la provincia de Limón. Esta violencia, generada por el abandono de las distintas administraciones que han gobernado al país, ha hecho sucumbir a la provincia caribeña de Costa Rica en una pobreza casi extrema.
Y cómo es sabido, dónde hay pobreza hay delincuencia. Limón se convirtió en el puerto clave para el desarrollo del narcotráfico en nuestro país, el cual se ha extendido a todo el territorio nacional, sin distinción de clases sociales o puestos que se ocupen.
El Gobierno de Óscar Arias Sánchez ha tomado una de las decisiones más importantes, sabias y compartidas por este servidor, que es dar en concesión los puertos de Limón y Moín en un período de 20 años.
JAPDEVA ha demostrado que no tiene la capacidad suficiente de administrar de una manera eficiente estos puertos, inclusive, de adaptarse a las nuevas demandas en el mercado.
El punto negro de JAPDEVA y por mucho el casi responsable de la situación de Limón, es el Sindicato de esta institución.
Por años ha entrabado, no solo el desarrollo de la provincia sino la del país, con paros o manifestaciones como el tortuguismo, el no querer desembarcar la mercancía que es necesaria para los diferentes negocios que imperan en nuestra economía… entre muchas más.
Este “sindicato” se ha dado el lujo de rechazar una oferta millonaria de indemnización para 1.334 trabajadores fijos, por $80 millones. El pasado 20 de mayo, este monto se elevó a $137 millones, aunque un grupo de trabajadores solicitó más dinero. Esta es la última propuesta.
Cada trabajador recibirá, según el número de años trabajados, sumas muy elevadas, sin comparación en la historia del país, que les aseguran su futuro y el de su familia, y el 20% de ellos será trasladado por el Gobierno a otras instituciones públicas.
Además, la oferta también incluye un crédito de ¢3.000 millones para que los trabajadores despedidos desarrollen pequeñas empresas.
Con estas propuestas, Limón tendría la gran oportunidad de desarrollarse, luchar aún más contra el narcotráfico y la pobreza. Lavar la cara de Limón y presentarla como una zona atractiva, segura; y desarrollar su belleza escénica, que de por sí, le sobra.
Este sueño es interrumpido por unos cuantos síndicos, de los cuales no entendemos sus pretensiones, sus objetivos, sus negocios…
Es hora de que los limonenses tomen la batuta de su destino, de su futuro e impidan y luchen contra quién les ha impedido su desarrollo, ya que soy testigo que el Gobierno piensa en Limón.
Ya no hay cabida para la escusa más usada: “el Gobierno nos abandonó”; ahora les toca luchar a ustedes por su futuro.
Es hora de sacar a Limón de las manos de la delincuencia, del narcotráfico; es hora de darle la espalda a la pobreza y decir “sí se puede…”Luchemos por un Limón desarrollado…